Los códigos territoriales son instrumentos que permiten identificar, de forma sencilla y inequívoca, territorios definidos y delimitados. Por ejemplo, los municipios de Cataluña o los países del mundo.
Las nomenclaturas territoriales (geonomenclaturas) son listas de códigos territoriales ordenadas según un criterio concreto (alfabético, de posicionamiento geográfico, etc.) y estructuradas en diferentes niveles territoriales relacionados jerárquicamente.
Un ejemplo de nomenclatura territorial es la Nomenclatura de unidades territoriales estadísticas (NUTS), una lista de regiones europeas estructurada en diferentes niveles territoriales (de Administración local, de agrupación de administraciones locales, de descentralización de la organización estatal, regionales, estatales).
La finalidad de estos instrumentos de homogeneización estadística es la referenciación territorial de la información, garantizando la comparabilidad espacial y temporal de ésta. En el caso de Cataluña, los instrumentos de homogeneización contribuyen en el avance hacia la normalización toponímica del catalán.
Cataluña ha generado un sistema armonizado de codificación de las entidades locales, entes de gestión, consorcios y sociedades con participación pública local, oficializado mediante una orden de codificación y adaptado a las necesidades de la actividad estadística y a la información sobre los entes locales.
Este sistema armonizado de codificación es gestionado y difundido por el Sistema de Información de Administración Local del Departamento de Gobernación y Administraciones Públicas.